Los 5 espíritus del Budo

     Los 5 espíritus del Budo

     

    Tradicionalmente son cinco los “espíritus” (Shin) deseables en un budoka, me refiero a las actitudes que combinan mente y cuerpo, y van hacia un estadio trascendental y metafísico.

    La palabra Shin en japonés se puede traducir de varias formas, como corazón, como mente y como espíritu, y es más bien una combinación de las tres, para referirse a estadios trascendentales, pero a su vez verificables y perceptibles.

    Shoshin, Zanshin, Mushin, Fudoshin y Shenshin

    Kanji Shin (Corazón espiritual)

    Para comprender el siguiente artículo, se ha de ver desde el punto de vista de la cultura marcial que mezcla las tradiciones filosóficas y religiosas de la cultura chino-japonesa: Budismo Zen, Taoísmo y Shintoismo.

    Como todo en las Artes Marciales japonesas, requiere tiempo y dedicación, y en algunos casos… despreocupación por adquirirlo, ya que concentrado en el entrenamiento duro, estas habilidades vendrán ligadas a él.

    Advierto que no se trata de ningún poder sobrenatural, más bien va ligado a la sencillez, a la humildad y al autoconocimiento. Aunque también a la actitud marcial propia de un guerrero. Y aunque no son, como digo, poderes sobrenaturales, sí aportan habilidades que diferencian del practicante ordinario y son ventajas en situaciones de riesgo.

    SHOSHIN:

    Corazón del eterno principiante, mente del aprendiz, primer espíritu.

    En las Artes Marciales, representa un ánimo de humildad y de apertura a la enseñanza. Es captar nuevas sensaciones, disfrutar de las viejas y aprender sobre ellas desarrollando el conocimiento. Es volver diariamente a ser cinturón blanco. Es no tomar excesos de confianza con el dojo, el profesor o los compañeros, tal y como si les conocieras por primera vez. Es entrar al dojo con la pureza de un niño.

     

    Se trata también de un estado de atención consciente que permite al veterano ver aquellas cosas que no veía al principio.

    Está íntimamente ligado al espíritu del Kyokushin de Mas Oyama. Tanto es así que pensó en bautizar su escuela con este nombre, y lo hubiera hecho, si no se hubiese dado la consecuencia de que los mismos caracteres eran portados por un grupo mafioso que operaba en aquella época, así que cambiaron el carácter Shin, proveniente de Shoshin, por el de Shin, proveniente de verdad, dando lugar a Escuela de la Suprema-Última Verdad, en vez de la idea original de escuela del Supremo-Último Corazón del Eterno Principiante.

    Kanji Shin: Verdad

    ZANSHIN:

    Mente en alerta, persistencia, sensación final.

    Es un estado de sensibilidad constante, en el concepto de alerta o percepción del alrededor. Permite mantenerse en conexión con el contexto espacio-tiempo y con los sujetos (atacantes o posibles riesgos)

    Suele ser descrito como un estado elevado de consciencia, aunque el verdadero Zanshin aplicado a las Artes Marciales es, desmitificando cosas, el estado de alerta antes, durante y después de un ataque, que permite una respuesta real ante uno o varios atacantes.

    En algunas escuelas de Karate de semi-contacto, se tiene como punto de referencia a la hora de entregar una puntuación después de una técnica. Se considera que se mantiene el Zanshin, entendido como “sensación final”, cuando tras una técnica eficiente se conserva una actitud que permite la defensa ante un nuevo ataque del contrincante o la realización efectiva de una nueva técnica de ataque.

    En una explicación más profunda, se puede decir que la sensación de Zanshin es la de todo lo percibo, todo lo siento y soy una unidad con el universo.

    Es la quintaesencia del control del entorno.

    MUSHIN:

    Mente como agua, Mente no mente , espíritu impasible.

    Proviene de la frase Mushi no shin: Mente de no-mente.

    A menudo se define este estadio con la frase japonesa “Mizu no Kokoro” que quiere decir "Mente como agua" o "espíritu del agua", e identifica la sensación mental con una laguna en calma que refleja lo que la rodea. Una laguna que se comporta como un espejo que refleja el entorno pero no lo juzga, lo acepta como es.

    Es un estado de aceptación desprovisto de ira, de ansiedad o de miedo.

    Siguiendo con la metáfora del agua de la laguna, habría que suponer que la mente es un lago, en el que las imágenes se muestran nítidas. Cuando tiramos una piedra al lago, las imágenes se oscurecen y nublan, distorsionando la realidad.

    Se consigue tras la eliminación del Ego, con la aceptación del ser y la situación.

    Trata, en Artes Marciales, de conseguir que la acción no esté encadenada al pensamiento, de tal forma que mejore nuestra habilidad en el combate:

    No lo conseguirás pensando. No lo conseguirás si no es pensando

    En nuestro sistema va ligado al concepto de la repetición sin fin. La mecanización del movimiento y de la respuesta, además de favorecer la memoria corporal, implicando las cadenas musculares de las diferentes acciones técnicas, otorga al practicante una capacidad instintiva de enfrentamiento al rival que implica: una respuesta a un ataque en el momento adecuado, templanza a la hora de enfrentar una situación de riesgo y aceptación de la situación en calma.

    En otro plano, se habla de conseguir predecir el ataque del contrincante antes de su ejecución.

     FUDOSHIN

    Corazón inflexible, mente inmóvil, espíritu inquebrantable.

    Es principalmente un estado de serenidad, que es perceptible en el rostro y la actitud corporal.

    Representa estabilidad y valentía. Implica una condición del que no es fácilmente perturbado por pensamientos internos o por acciones o fuerzas externas.

    Se es capaz de recibir un ataque sin perder el equilibrio, la estabilidad y la compostura, siendo posible recomponerse y devolver el ataque sin perturbación.

    En Kyokushin está unido a la práctica del kata Tensho. En palabras de Sosai Oyama:

    Aquel que ha dedicado el tiempo suficiente al estudio de Tensho, es capaz de repeler cualquier ataque… es capaz de mantenerse en calma en un edificio en llamas…

    En Karate deportivo, debe estar altamente evidenciado en la actitud de los jueces, que no expresan con su cara o con su cuerpo ninguna sensación externa. Se limitan a evidenciar los resultados.

     

    Mantener una expresión serena, puede implicar que el cuerpo arrastre a la mente y al espíritu para calmarlos igualmente.

    SHENSHIN

    Corazón compasivo y purificado, liberar la mente, espíritu que trasciende.

    Es el mayor estadio a nivel metafísico que encontramos en el Budo. Se trata de un nivel equivalente al del Satori -Iluminación-

    Tiene que ver con la compasión, la protección y la búsqueda de la armonía a niveles universales.

    Puesto que es un espíritu de compasión, ha de servir en su propósito a toda la Humanidad. Reconcilia la discordia en el mundo. Comprende que toda vida es sagrada. Es la mente de Buda (iluminado)

    En la filosofía de los torneos de Kyokushin, se busca como última finalidad el ideal de la Paz en el Mundo. Se supone que si todos practicáramos un mismo arte basado en los anteriores conceptos, buscaríamos formas más civilizadas de resolver nuestros problemas, hablaríamos un idioma común y los conflictos estarían únicamente ligados a su versión deportiva.

    Senshin es el mayor, más imponente y refinado de los estadios de unificación de cuerpo, mente y espíritu.

    Los otros cuatro estadios (Shoshin, Zanshin, Mushin y Fudoshin) son alcanzables por la gran mayoría de los practicantes de Budo que se empleen a fondo en su entrenamiento. Sin embargo, Senshin, siendo el más simple de todos ellos, no depende de la habilidad física o psicológica, ni tan siquiera de la habilidad espiritual de la auto superación. Senshin depende de la voluntad del individuo, de la comprensión profunda y de una capacidad de ver el mundo con sabiduría, siendo consciente de la verdad infinita que va desde la propia naturaleza de las cosas, hasta los niveles más elevados del conocimiento, de los que no me encuentro capacitado para escribir…

    Senshin es trascender.

    En Kyokushin debe uno esforzarse por seguir su camino a través de otro espíritu característico de nuestra escuela, el Osu no Seishin (Espíritu de la perseverancia). A través de este espíritu de lucha sin fin, subyugamos nuestro Ego y el límite último de nuestras capacidades, esforzándonos por buscar Senshin, trascendencia sin límite ante cualquier presión opuesta.

    En Kyokushin, Osu No Seishin, debe conducir a Senshin: La capacidad sin límite.

     

     
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